
Estos días, cuando con el Padre Absalón comenzamos a estar al servicio de la PARROQUIA DE SAN AGUSTÍN de Huamachuco, una de las expresiones más frecuentes que escuchamos es la que encabeza este post.
Sentimientos encontrados porque lo que hasta ahora han hecho el Padre Pablo, el Padre Nicolás y el Padre Fernando ha sido mucho. Han puesto ganas e ilusión, disposición y generosidad al servicio de una comunidad parroquial que ha dado sus frutos en niños, jovenes, adultos, familias y ancianos. Frutos que se muestran en la integración en el trabajo pastoral de religiosas y catequistas, de profesionales y gente que por toda preparación tiene la básica: su docilidad al Espíritu Santo.
Sentimientos encontrados porque se siente que hay algo que se pierde, que cambia, que se pone de nuevo en marcha, que se revisa... y eso es siempre necesario y siempre cuesta.
Sentimientos encontrados por la alegría con que se nos ha recibido a los que nos ponemos a su servicio: al P. Absalón y aun servidor, a los que se une en la medida de su disponibilidad por las responsabilidades en el Comisariado de la TOR en el Perú y de la Parroquia de Sartimbamba, el P. Miguel, nuestro superior.
Esperamos poder dar crecimiento a cuanto han sembrado con ilusión y esfuerzo nuestros hermanos. Queremos que en cada uno de los momentos que viviremos juntos sea Jesús el Señor de nuestras vidas, el orígen y la meta de nuestras acciones, el generador de nuestras prioridades y el único juez de nuestros actos.
A El, al que Francisco de Asís llamaba el UNICO BIEN, queremos entregarnos completamente, para así, si es posible, hacernos todos y cada uno más semejantes a aquella que se definió a sí misma como la "esclava del Señor", a la que veneramos como MAMITA DE LA ALTA GRACIA.
Pongamos en su maternal regazo nuestros sentimientos encontrados. Ella los sabrá calmar y hacer que sirvan sólo para el bien.
Fr. José Ignacio Gómez Moreno, TOR.

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